|
|
Volumen
1


EDITORIAL
Iniciar
un diálogo siempre es un poco difícil y lo es más
aún cuando se han vivido tantos años juntos y apenas
nos conocemos.
Lo
que sí es fácil, es vertir opiniones dispersas de
diferentes temas que nos atañen a todos y sin embargo estas
ser dichas y lanzadas al viento por unos pocos. Comenzaremos por
tratar de reconocernos a nosotros mismos y después vendrán
las presentaciones. Estoy seguro que los apretones de mano serán
más fuertes, cálidos y sinceros.
Después
de tantos años de lucha y sacrificio, cuando se han dejado
tantas cosas por el camino, esas que a veces nos golpean la puerta
y cuando abrimos se quedan ahí quietas, sin entrar, sin decir
nada, mudas. Es entonces cuando nos damos cuenta de nuestra inmensa
soledad, de la necesidad de que alguien nos entienda, que nos ayude
a sobrellevar esta inmensa responsabilidad: la de ser EMIGRANTES.
Para
eso necesitamos estar juntos, unidos, ser amigos, tratar de querernos
y respetarnos. No estamos solos, somos uno de los pueblos latinos
que anda desperdigado por el mundo. Debemos salir a la luz, delinear
nuestra personalidad, decir; ¡aquí estamos!, ¡somos
nosotros! y este es nuestro PERFIL DE URUGUAYOS. Nuestro, que bonita
palabra, esta página que está viendo es suya, de nosotros,
es de todos.
¿Saben
por qué?, porque muchas de las líneas que se estamparán
aquí, fueron escritas ya por ustedes. Se sorprenderán
de encontrar un montón de conceptos y opiniones que ya fueron
tema de conversación con su esposa, con una rueda de amigos
o en ese diálogo amable que se tiene con los hijos.
Entonces
cuando en el calor de la intimidad, en ese coloquio que a veces
tienen con ustedes mismos, puedan decir
- sí es verdad,
yo pienso lo mismo -
, es ahí cuando empezaremos usted
y yo realmente a conversar, a comprendernos. Por algo nacimos bajo
el mismo cielo, ¿verdad?
|
|
Oprima Imagen Para Ampliar
|
|