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Volumen
3


EDITORIAL
"DE PAPELERAS Y OTRAS YERBAS"
Muchas veces lo difícil es comenzar a hablar. Estamos en un momento político - históricamente político - en el que antes de hablar se
piensa mucho lo que se va a decir. A veces es bueno y a veces no. Siguiendo un impulso, de esos impulsos "fuleros", daré mi opinión
sobre el tema "papeleras", aunque no es tan así, este es un viejo problema entre argentinos y uruguayos. La verdad es que un país tan
grande y poderoso como Argentina, siempre le tuvo envidia a su vecino pequeño pero hermoso Uruguay.
Esa envidia ha sido tan fuerte a través de los años que nuestro país se ha sentido tocado, se tambalea ante los hechos que en los últimos años han dejado al descubierto este sentimiento tan bajo y despreciable de nuestros vecinos. El mundo ha cambiado y los poderosos actúan de "pesados" sin importar lo que la gente diga u opine. Realmente no sé nada sobre ecología, no sé si las papeleras van dentro de 10 o 20 años a envenenar el río Uruguay, la atmósfera y si los pájaros se van a caer de los árboles, pero una cosa si sé, se necesita trabajo, unas 3.000 personas van a poder trabajar. Fácilmente podemos sacar cuentas y veremos que estos puestos de trabajo beneficiarían a más o menos unas 15.000 personas en la región.
La situación es que estas familias necesitan una solución hoy, ahora, no se les puede hablar de lo que va a pasar dentro de 20 años.
Fantástico sería tener un cielo celeste inmaculado, aguas cristalinas y aire puro, pero la comida en la mesa también es importante. Sino va a pasar lo que cantaba el "Canario Luna" en el cuplé llamado "Prohibido", donde se le prohibía todo - valga la redundancia -, y en el último pie del verso el "Canario" decía más o menos...." que después de todo se iba a morir con una salud de hierro"....Y al final esa es la cuestión.
Hace unos años hubo un problema con la aftosa en Argentina y desde allí pasaron para Uruguay unas vacas que parece andaban "extraviadas", contagiaron a nuestro ganado causándonos un terrible problema económico. Por eso es que hoy Chile, que está libre de fiebre aftosa y eso sin vacunar su ganado, tiene en sus fronteras al ejército para que no se le meta ninguna vaca "extraviada" que puede andar por ahí.
Cuando el tango se moría en "la city" Buenos Aires, ante el avance de la samba y la chacarera, tuvo que cruzar el "charco" un cantor para salvarlo. Era uruguayo, de la ciudad de Las Piedras y se llamaba Julio Sosa, le pusieron de "apelativo" "El Varón del Tango". Vamos a aclararlo, no sea cosa de que dentro de unos años aparezca como nacido en Japón o en las islas Aleutianas.En Argentina siempre que hay una celebración, una fiesta internacional o simplemente un show de tango, al principio o al final se toca "La Cumparsita", porque para la gente de tango de la vecina orilla, "La Cumparsita" fue una marcha de carnaval que ellos hicieron tango. Mentiras, "La Cumparsita" siempre fue tango, lo escribió Matos Rodríguez en 1917 en la Federación de Estudiantes del Uruguay ubicada en el actual número 1292 de la calle Ituzaingó.
Piazzola, uno de sus más grandes detractores, dijo que como pieza musical no valía nada, una lástima porque baladas sigue habiendo muchas, pero "La Cumparsita" es una sola y no hay más. Cuando "Telefe" da sus noticias en la mañana, por supuesto da el estado del tiempo, cuando dice la temperatura en las diversas ciudades argentinas, por ahí "entreverada" aparece la ciudad de Punta del Este
sin la aclaración de que es territorio uruguayo, indudablemente es un atrevimiento.
Y después de todo ¿no fue la Junta de Buenos Aires la que traicionó a Artigas?
y lo obligó a retirarse derrotado al Paraguay. Pero ahí está en nuestros viejos libros de texto;...los campos y los ranchos en llamas y una larga caravana de gauchos, indios, mujeres y niños siguiendo - hacia el norte - al jefe en su momento más dramático, el de la derrota. Con esa traición provocaron el hecho más emotivo de la Historia Universal moderna, el Éxodo del Pueblo Oriental.
¿Vieron?, se los dije al principio, cuesta empezar, pero ahora me está faltando espacio. La historia es larga y viene de muy atrás, este ha sido un desahogo de alguien que hace casi cuarenta años dejó a su país allá lejos y es factible que no tenga derecho a escribir este editorial.
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